CALLE NUEVA
EL QUE MANDA, MANDA
Manuel Fernández Olvera
Me cuenta un agricultor amigo que se ha puesto al cobro la contribución rústica de forma íntegra y sin piedad. Que las palabras y promesas de rebajas y demoras por las heladas del año pasado, se las llevó el viento. Que o pagas o te embargan.
Me decía el otro día el concejal andalucista Antonio Escámez, que la “levantá” que pegó el concejal de la Admi en el último pleno municipal, obligando al alcalde a dar por finalizado un pleno inconcluso, ponía de manifiesto quién, realmente, manda en el ayuntamiento motrileño. Me dijo más. Enfatizó en que si a él le achacarán que tuviese una secretaria, pagada por el ayuntamiento, trabajando en asuntos particulares y fuese mentira, le metía a quien lo dijera una querella que se lo hacía “patas abajo”. Pero que salir contraatacando con las, paupérrimas, dietas del concejal “proscrito” Paco Villoslada, ponía de manifiesto la falta de argumentos que se tenían para defender lo evidente.
Y en relación con la defensa a ultranza que ha hecho un “santo santorum”, del hombre de Ferrovial, muy poco tengo que decir. De los años que sea la deuda, me importa un pito. De que halla ahora buena predisposición para pagarla, me importan dos pitos. A día de la fecha el ayuntamiento debe a Cruz Roja más de medio centenar de miles de euros. A día de la fecha la deuda no ha sido, totalmente, saldada. A día de la fecha, el ayuntamiento debe a la Cope más de dos mil euros. A día de la fecha, no han sido pagados. Pero lo cortés no quita lo valiente. He de reconocer que tiene su mérito tener siempre un tonto útil a mano, que salga dando la cara en el lugar de uno. Por algo será. Contar con tan fieles vasallos se merece aquello de “nunca fuera caballero de damas tan bien servido”. Punto y final.
(Mi enhorabuena a la concejala Pilar Benítez por el alumbrado navideño de este año).