FELÍZ NAVIDAD
Manuel Fernández Olvera
Entramos de lleno en unas fiestas entrañables, donde se multiplican los buenos deseos hacia nuestros seres queridos en particular y conocidos en general. Es habitual desear Feliz Navidad a todo el mundo y nos llenamos de buenas intenciones que, cuando se acaba el turrón y los mantecados, desaparecen por arte de birli birloque y la vuelta a la normalidad cotidiana nos hace entrar de nuevo en la cruda, y a veces desagradable, realidad cotidiana.
A uno le gustaría que estos días sirvieran de reflexión para que, quienes tienen el poder y deciden el futuro y el bienestar o malestar de sus semejantes, reflexionaran y cambiaran las conductas malignas y perniciosas.
Pero, salvo en la gente sencilla y en el pueblo llano, en los demás es mentira. La mayoría de los políticos son, por oficio, unos embusteros y unos fingidores natos. Para ellos todo queda en modales fingidos y frases ya hechas. Mucho ji, ji, ji, por aquí, mucha sonrisita por allá, mucho apretón de manos sin conceder siquiera a quien se saluda y puro cuento.
¿Creen ustedes que, por ejemplo, la concejala de asuntos sociales del ayuntamiento motrileño se va a arrepentir, en estos días, de lo que han intentado hacer con las monjas mercedarias? Ni de coña, vamos. Sí lo haría si viese peligrar el sillón, pero como sabe que el alcalde la necesita, se mantiene y recrea en su despropósito.
¿Y que decir de Chuky, el muñeco diabólico, que es más malo que un rajón? Ese cerebro pensante, que tiene cabeza para siete cuellos, que no para ni un momento de soltar improperios por esa boca salivosa …
Bueno, mejor paro de enumerar mequetrefes, porque sino, voy a caer en el mismo error que ellos.
Yo, hoy lo único que quiero hoy es desear paz y felicidad a todo el mundo. Que sean todos ustedes muy felices, que lo pasen bien con sus seres queridos y disfruten en paz y armonía estas fiestas tan entrañables. Y el que sea un “malacarta”, pues que también lo pase bien. Porque en el fondo, aunque algunos no lo parezca y ni ellos mismos lo sepan, - los zahurdas- en el fondo – también son personas.
Feliz Navidad.
(COPE, 22/12/05)