Fascistas
por FER094
Son muchos los insultos que venimos escuchando mes a mes por parte de nuestros, hasta ahora, gobernantes municipales vertidos alegremente contra la oposición.
Pleno tras pleno, intervención tras intervención, las agresiones dialécticas perversas de los señores portavoces que forman el cuatripartido mandatario cada vez se hacen más fuertes. Hasta el punto de llamar “fascistas” a los miembros del partido principal de la oposición que, por cierto, cuenta con el mismo número de concejales que el primer partido que sustenta este desgobierno.
“Fascista” ha dejado de ser una definición de una ideología política para pasar a ser un insulto. La misma Real Academia de la Lengua Española en una de sus definiciones lo califica como “persona excesivamente autoritaria”.
Quizá fuera a esto a lo que se refiriera nuestra Concejala doña Magdalena Álvarez catalogando de fascistas a los miembros del Partido Popular. Pero la verdad, y haciendo honor a lo que podemos percibir los mortales visualizando las retransmisiones de los plenos, la repetidora Concejala (por lo de que “lo volvería a hacer”) debería mirar un poco a sus compañeros de viaje y comparar quiénes ejercen de autoritarios y, sobre todo, quiénes pertenecen a esa ideología, alguno habrá, digo yo.
Miren ustedes, un fascista es el que manipula una organización política para cambiar la historia democrática de todo un pueblo, ofreciendo el gobierno a los mismos que siempre trabajaron en beneficio propio; un fascista es el que, mirando por debajo de las gafillas, saque su dedo acusador contra todo el que no piense como él; un fascista es quien pega a las personas; un fascista es quien se salta todos los reglamentos establecidos democráticamente para imponer sus criterios. Por poner un ejemplo más ilustrativo diría que un fascista es una persona con mal carácter, próximo al dinero y a la corrupción, que desprecia a las personas de bien y su único objetivo no es poner a las personas en pie sino a sus pies.
Y es que, a la hora de insultar, hay que saber muy bien lo que se dice, porque alguien se puede dar por aludido sin que el insulto vaya para él, que no es el caso, pero podría ser, ¿o no?
Pero de todas formas, no insulta quien quiere, sino quien puede. Y para poder insultar doña Magdalena al Partido Popular debe instruirse, adiestrarse, informarse, aleccionarse y sobre todo estudiar, mucho estudiar, porque mucho me temo que esta señora insultando a quien no debe, no va a llegar a ninguna parte, porque el nuevo PSOE del talante ya no cuenta con personajes de este tipo.
Efectivamente, los socialistas actuales han cambiado el talento por el talante, la buena gestión por la buena digestión (a ser posible de marisco) y el trabajo por la sonrisa; y en la edil socialista Sánchez no se le observa ni talento ni talante, ni gestión ni digestión, ni trabajo ni sonrisa. Por lo cual creo que opositará a notarías o mejor a detective privado que le va más con su olfato.
Pero ahora que lo pienso ¿y a nuestro increíble Alcalde?, ¿talante o talento?, ¿gestión o marisco?, ¿trabajo o sonrisa? Quizá tenga alguno de estos adjetivos (no sean malos y piensen nada más que en el del marisco), pero todos no, porque reir, ríe poco, más bien nada; de talento anda cortito; de gestión, ni siquiera ha culminado el treinta por ciento del presupuesto más grande de la historia motrileña. No sé, no sé. A lo mejor tampoco se cuenta con él en las filas socialistas, lo mismo que con doña Magdalena. Pero en cualquier caso, es su problema, a la mayoría de las motrileñas y motrileños les trae al fresco quién encabece la lista del PSOE, ahora no. Ya no.
Queridas lectoras y lectores, es Navidad. Mis mejores deseos de paz y alegría para todos y todas. Feliz Navidad.